Tendencias actuales impulsadas por las necesidades del consumidor

Nuevas formas de organizar el tiempo, nuevas necesidades y nuevos mercados dan como resultado nuevas oportunidades en el sector de la alimentación. El Observatorio de Tendencias de Mercabarna (sociedad gestora del polígono alimentario que concentra los mercados mayoristas de la ciudad de Barcelona y alrededores, de España) ha analizado las necesidades actuales del consumidor y la conclusión principal revela una serie de tendencias de consumo que se están imponiendo en la decisión de compra.

El objetivo del Observatorio de Tendencias de Mercabarna es captar y valorar las principales tendencias a día de hoy en la alimentación, centrándose en los ámbitos de productos frescos (verduras, frutas, pescado, carne, etc.) y valorando los distintos aspectos de cada categoría.

Tras unos años más bien planos, la mejora de la coyuntura económica supuso ya en 2015 la reactivación de la inversión de las marcas en innovación. Dicha activación se confirmó en 2016, con un 7 por ciento más de innovaciones lanzadas al mercado, sumando un total de 542.

 

La agencia de inteligencia de mercado referente a nivel internacional, Mintel, asegura que las tendencias pasan por:

Confianza en la tradición. Los consumidores buscarán nuevos productos cuyas formulaciones, sabores y formatos se basen en la tradición y en las elaboraciones de antaño.

El poder de los vegetales. Aumento en la venta de alimentos vegetales, semillas y frutos secos, productos asociados a la salud y al bienestar.

Preocupación por la sostenibilidad. Nuevos productos diseñados para reducir el desperdicio alimentario, por ejemplo: pasta italiana fabricada en parte con comida reciclada.

La importancia del tiempo. El tiempo es un recurso precioso y cada vez más valorado. Los consumidores buscan formas más rápidas de disfrutar de los alimentos frescos y nutritivos

El turno de noche. El ritmo de la vida moderna está creando un mercado de productos nocturnos que ayudan a relajarse y calmarse.

El equilibrio de la balanza. Innovaciones en la alimentación para que ésta sea más accesible a los consumidores con economías más deprimidas, ejemplo: alimentos imperfectos a un precio más económico.

 

Por otro lado, Innova Market Insights señala estas tendencias:

Clean supreme. Formulaciones cada vez más limpias y transparentes, usando tecnologías menos invasivas.

Las plantas están de moda. Los lanzamientos de nuevos productos basados en plantas se han incrementado 7 veces desde 2011.

El equilibrio de lo dulce. Las compañías están reduciendo el azúcar de los productos en respuesta a los nuevos hallazgos científicos.

Atracción por los sabores étnicos. Nuevos productos basados en ingredientes y sabores auténticos procedentes de influencias globales.

Cuerpo en forma. Basado en el concepto de nutrición personalizada.

La atracción por lo artesanal, por el producto sencillo y auténtico, tal como sale de la granja, tiene todavía recorrido, por ejemplo la cerveza artesanal.

Encapsulando momentos. Productos ‘On the go’ (‘para ir comiendo’), pensados para el consumo en momentos específicos.

Interés por el target infantil, más allá de los vegetales y caramelos. Ejemplo: atracción por la cocina.

Bordes difusos entre alimentos. Como el café mezclado con leche de almendras.

Las semillas del cambio. Crece el interés por la chía, quinoa, etcétera.

 

En tanto, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), remarca estas tendencias:

El consumo se traslada al supermercado: según datos del MAGRAMA, en 2015 la compra de productos frescos se realizó en supermercados en un 45%, frente al 30% de 2002.

Las parejas jóvenes tiran del consumo: se observa un incremento de parejas jóvenes que buscan productos saludables, de calidad, fáciles de preparar y a buen precio.

El consumidor busca calidad y sabor: son los atributos que empujan al consumo de frutas y hortalizas, por lo que se impone dar prioridad a la madurez de los productos, el sabor y la facilidad de consumo y preparación.

Productos saludables, sanos y de temporada: el consumo de frutas y verduras está relacionado con un concepto saludable de la vida que incluye una ‘vuelta a lo natural’.

Compra por piezas, no por kilogramo: la disminución del tamaño de familia hace que la tendencia al monoconsumo esté a la alza.

Empaque sostenible: en coherencia con la búsqueda de una vida sana y medioambientalmente sostenible, el consumidor exige un envase reducido y reciclable.

Productos fáciles de cocinar, preparar y consumir: el nuevo consumidor tiene poco tiempo para cocinar, por lo tanto se inclina por la rapidez en el consumo con productos preparados (sopas), de cuarta (hortalizas y frutas frescas limpias, troceadas y envasadas para su consumo) y de quinta gama (ya procesadas y preparadas para el consumo inmediato).

Productos sin carne para vegetarianos y veganos: se advierte una tendencia al alza de productos como la quinua, el tofu y los embutidos vegetales.

Tendencia multicanal: la experiencia de compra en la tienda es importante ante la variedad de estímulos que ayudan al consumidor a tomar decisiones, sobre todo relacionadas con la compra de alimentos frescos. Pero, junto a ella, la digitalización es un valor a la alza, con un crecimiento en cuanto a penetración del 8% en 2004 al 42% en 2015 (dato del último estudio del BBVA).

 

Observatorio de Tendencias de Mercabarna

Los cuatro grandes ejes detectados por Mercabarna en su reciente estudio se rigen por la importancia de la salud y el bienestar, la practicidad, el valor del placer y la experiencia, y los factores de proximidad, naturalidad y sostenibilidad.

 

Salud y bienestar

La primera de las tendencias nos señala que lo vegetal está de moda. Según datos de Innova Market Insights, el número de nuevos productos cuyo reclamo comunicativo se basa en plantas ha crecido un promedio del 63% anual desde 2011. Nuevos productos a base de vegetales, combinados con otros alimentos, sustitutos de carne o leche y productos de fusión son los más demandados. Además, se ha incrementado el consumo vegetal entre perfiles no vegetarianos y ha aumentado el número de flexivegetarianos, vegetarianos y veganos. Todos ellos compran productos como hamburguesas vegetales, leches vegetales, tofu, seitan, quinoa, etcétera, porque los consideran más saludables o para disminuir el consumo de carne.

Los productos sin gluten, sin lactosa o sin aditivos, entre otros, dirigidos a personas con intolerancias, actualmente son consumidos también por otras personas que los asocian a conceptos más saludables. En este sentido, el consumidor cada vez está más concienciado, revisa el etiquetaje y busca productos con ingredientes naturales (sin antibióticos, sin pesticidas…). Y esto ¿por qué?, porque los hábitos de consumo son cada vez más sanos. El 39 por ciento de los consumidores dice haber incrementado su consumo de fruta y verdura, así como reducido las bebidas azucaradas y la bollería industrial. Ante ello, las marcas se han dado cuenta y buena parte de sus innovaciones en bebidas se enfocan a la reducción de los niveles de azúcar.

Tendencias en envase y formato de compra. El producto fresco se sigue consumiendo principalmente a peso o granel, especialmente en el caso de la fruta y la verdura.

 

Crece el consumo de productos ecológicos

Se observa una tendencia creciente en la preferencia por parte de los consumidores hacia los productos de proximidad o ‘KM cero’ y de temporada. Estos productos se asocian a una mayor calidad y mejor sabor, a la vez que a un menor impacto ecológico. Esto también responde a la preocupación.

Aunque el volumen consumido de productos ecológicos no es muy elevado en España –lugar donde se originó esta nota-, su consumo se ha incrementado en los últimos años, incluso teniendo en cuenta su mayor coste. Según un estudio realizado en 2014 por el MAPAMA, el porcentaje de personas que consumen productos ecológicos al menos una vez al mes se incrementó entre 2011 y 2014 (29.3% en 2014 frente a 26.1% en 2011). La frecuencia media de consumo se incrementó también ligeramente (de 2.05 a 2.37 veces a la semana). Aumentó también el peso de lo ecológico en la cesta de la compra (28% en 2014 frente a 24% en 2011) y el 94% desearía aumentar dicho porcentaje.

Según el mismo estudio, los vegetales y la fruta son los alimentos ecológicos más consumidos y con los que se inicia el consumo ecológico en la mayoría de los casos (37% y 32%, respectivamente). La preocupación por la salud y el medio ambiente y el mejor sabor y calidad de estos productos son las principales motivaciones para iniciarse en el consumo.

En palabras de Daniel Valls, presidente del Consell Català de la Producció Agrària Ecològica, “en veinte años la producción Bio ha pasado de ser testimonial a convertirse en un sector importante”.

 

Natural y próximo

En este sentido, las recetas familiares, antiguas, artesanales, etc., están tomando cada día más relevancia entre los consumidores y los productos con una historia que contar, sobre el propio producto o el productor, consiguiendo un mayor ‘engagement’ al establecer una conexión emocional con el cliente.

 

Practicidad y funcionalidad

La falta de tiempo y los estilos de vida modernos hacen que cada vez se dedique menos tiempo a cocinar. Los productos de cuarta y quinta gama tienen cada vez más demanda. Así, el consumo de platos preparados se ha incrementado en los últimos años en España (4.6% en volumen en 2016 respecto a 2015), siendo los jóvenes y los hogares unipersonales los protagonistas de este aumento. Además, los alimentos funcionales siguen despertando el interés de muchos consumidores. No hay que olvidar que muchos vegetales tienen propiedades funcionales.

 

Placer y experiencia

Se observa un auge de los sabores intensos, arriesgados, aventureros y ahí juegan un importante papel las especies y los productos fusión de mezcla de sabores: étnicos, exóticos y auténticos, productos diferentes, no propios del país.

Las marcas siguen priorizando el placer por encima de otros factores como salud y bienestar, sobre todo en la comunicación de nuevos lanzamientos.

Fuente: Interempresas