5 tendencias en el consumo de alimentos para 2018

“Somos lo que comemos”, dice el refrán. Lo que se comía y cómo se comía hace mil años no era lo mismo que se comía en el siglo XX y, por lo que parece, este siglo XXI promete no ser menos. Lo que pasa es que, como estamos en un mundo cada día más acelerado, tecnológico, digital, intercomunicado y exagerado, los cambios que estamos experimentando en una sola generación son tan grandes y exacerbados que valen por diez generaciones anteriores.

En este orbe tan interconectado es normal que aparezcan muchas modas, incluso en un tema tan poco dado al exhibicionismo -no estamos hablando de la ropa, por poner un ejemplo- como es el de la alimentación, ‘el sector agroalimentario’ según los expertos. Por eso, al igual que en las pasarelas, cada vez es más normal que los analistas nos entretengan lanzando -incluso anualmente- las tendencias (5 por lo general) que nos esperan en el año que nos ocupa.

Para el caso, en este 2018 ya está escrito ese póker tendencioso en nuestra alimentación cotidiana. Lo cual el sector está comprobando in situ durante la presente edición del salón Alimentaria, que se celebra del 16 al 19 de abril en Barcelona, España.

 

1.- Transparencia total

En el año de la pura mentira (la han llamado ‘posverdad’, una palabra que ha hecho fortuna), está claro que el consumidor alimentario no quiere que le traten como a un niño ni que le mientan… al menos, no más allá de lo tolerable. Así que lo que queremos quienes vamos a comprar es que nos pongan todos los datos sobre la mesa, que haya total transparencia por parte de las empresas que no suministran alimentos y bebidas. En ese sentido, los anuncios de las marcas relacionados con productos naturales y sin aditivos han aumentado un 17%, y un 22% los que hablan de ética y medio ambiente.

 

2.- Dietas divertidas

Nadie es como el otro y, aunque todos somos humanos, cada cual está hecho como lo ‘fabricaron’ sus padres. Cada uno tiene sus necesidades personales y su rutina de cuidado personal. A quien le sienta bien un producto, a otro le lleva por el camino de amargura. Encima, en esta vida cada día más loca y estresante, quien más quien menos quiere alimentarse a su medida, pero sin que eso le produzca frenesí ni traumas. Así que cada cual con su dieta, flexible y equilibrada. Ya no se trata de buscar una dieta sólo saludable, sino funcional, a medida y divertida.

 

3.- Nuevas sensaciones

Ni nuevos sabores, ni nuevos olores, ni nuevos colores. Lo que se va a llevar -o ya se lleva- son las nuevas TEXTURAS. ¿Qué es la TEXTURA en un alimento? “Es la herramienta más reciente para cautivar los sentidos y crear experiencias que valga la pena compartir”, dicen los que saben de esto. ¿Cómo lo traducimos? Pues pensemos en pulpa de fruta, semillas exóticas, caramelos efervescentes, bocaditos crujientes, bebidas masticables… O sea, ante todo diversión, que nos lo pasemos bien mientras le damos gasolina al cuerpo, impulsada por la TEXTURA.

 

4.- Compra personalizada

Estamos en la era de la personalización, que en la alimentación responde al aumento de las compras por Internet y con móvil. Así como todos tenemos nuestras cuentas personalizadas en las redes sociales, así también es la cuarta tendencia alimentaria de 2018, siempre según los analistas. En este caso, como decimos, la cuestión es que la experiencia de la compra o de la ingestión de alimentos se está convirtiendo en eso que se llama ‘experiencia personalizada’. Ya que podemos comprar ‘on line’, nada más fácil que hacer muy nuestro lo que pedimos que nos traigan a casa. Las nuevas aplicaciones (Apps) nos abren la puerta a experiencias a medida, probaturas varias, descuentos especiales… Utilizando el teléfono celular, podemos entrar en un mundo insólito y novedoso.

 

5.- Comida científica

Ya lo decíamos antes: las nuevas tecnologías han entrado en nuestras vidas, y lo han hecho para quedarse. También en el sector alimentario, cada vez más se está recurriendo a ella para diseñar soluciones en nuestro limitado suministro mundial de alimentos. Los avances científicos están aportando una infinidad de datos fundamentales para que la creación/producción de alimentos sea políticamente correcta y case con la preservación medioambiental.

Cada vez somos más los humanos (en breve, 8,000 millones) y cada vez hay que alimentar a más población, con el consiguiente poso de contaminación. De ahí que sea en los laboratorios donde se están fraguando hoy en día las nuevas ‘criaturas alimentarias’, casi de ciencia ficción, para un futuro tan complejo: modificación genética de semillas, carne sintética a través de células-madre, verduras transgénicas, etcétera… O eso, o desapareceremos de la faz de la Tierra.

 

En resumen, y en una sola frase: el consumidor actual demanda a la industria alimentaria productos saludables, personalizados, sostenibles, con TEXTURAS atractivas, divertidos y que le aporten bienestar. ¿Es usted uno de ellos?

Fuente: Metrópoli Abierta